Siempre hay esperanzas.

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Creo que llevo reflexionando varios años (y sobre todo últimamente) acerca del poder que tiene los bienes materiales y sobretodo el dinero sobre la vida del ser humano... ese poder de hacernos cambiar nuestras las decisiones, valores, ideales, filosofías de vida, el poder de provocar conflictos con seres queridos, quebrar amistades y un sin fin de conflictos que sólo provienen través de la ceguera que nos provocan estos bienes.

A mí lo que menos me gusta es la angustia por no tener el dinero que se necesita. Esa angustia penca de estar solo con tu cabeza llena de voces que te guevean... ¿Y qué vas a hacer? ¿Como te las vas a arreglar? ¿De donde vas a sacar? Es una angustia de sentir que la vida se te va en fracasos culpa de la falta de dinero. Tal vez no es una constante a cada minuto que pase, pero si es una angustia que te viene a ratos y te quita alguna parte de tu alma.

Yo no creo haber vivido esta angustia en plenitud, sé que mucha gente la vive hoy, pero si creo que me la merezco para aprender a darme cuenta que no tengo caridad con la gente pobre, a experimentar que el dinero es necesario, pero que cuando este falta no puedo vivir como muerto, quejándome... porque cuando el dinero falta, Dios no falta... y para decir eso hay que experimentarlo... y yo espero que Dios me permita experimentarlo (como ya lo he hecho otras veces) para darme cuenta otra vez que la felicidad no viene del dinero...

...Hay una felicidad que es más fuerte: El amor es más fuerte.

7 comentarios:

Lalo dijo...

mucha vedrad hay entre tus palabras, querido hermano. hay que tener mucho cuidado con el dinero, tener siempre en cuenta que el dinero esta al servicio del hombre y no el hombre al servicio del dinero.
veamos como va la fe sin dinero....

la paz

Monin dijo...

Cuando el dinero falta y existe fé, el Señor simpre provee JP, y multiplica el dinero de quien agradece y valora cada peso que tiene y lo hace en su nombre.

Es difícil recordar que el dinero está al servicio del hombre y no al revés... pero con reflexiones com la tuya y como la de muchos otros vamos notando que la vida no es sólo correr en pos de los bienes materiales...

Un abrazo!!

Lore Ortiz dijo...

No tengo religión, no creo en Dios. Pero no por eso me transformo en un ser materialista. Dicen por ahí que el dinero no hace la felicidad, pero pucha que ayuda, y sí creo que ayuda...

Lamentablemente, los modales en algunos casos están ligados al ingreso per cápita. Yo creo en la caridad, pero cuando la otra persona no la exige... no soporto ver a mendigos exigiendo que les des plata simplemente porque uno tiene y ellos no... de hecho a veces ni tengo, no tengo ingresos propios :(

Bueno, la plata no es todo... creo en los valores y principios de una persona íntegra. Eso lo valoro mil veces más que las cosas materiales que una persona pueda tener... no me interesan los rotos con plata.

Un beso, chau
Lore

gentzane dijo...

no te hablare de dios ni nada solo compartir un poco de esas angustias
pero siempre hay salidas siempre hay una mano amiga que brinda ayuda


y todo es tuyo si quieres con una sonrisa a veces basta para cambiar las circunstancias

DaNy dijo...

hola!!!
me dio gusto haberte conocido ayer, oye te aviso que ya está el listado de los asistentes de ayer, por si te interesa, date una vuelta en mi blog.
saludos
DaNy

Daniel dijo...

Habría que pedirle un prestamo a Dios entonces. Ojalá no se vaya al chancho con los intereses o lo denuncio al SERNAC

Jorge Jorquera dijo...

Si es una crítica social, estoy totalmente de acuerdo. Vivimos en función del dinero. Nos pone a competir, nos vuelve orgullosos, egoistas. Nos daña el alma.

Desde el punto de vista personal, el dinero es algo que (de una u otra forma) siempre se va a poder conseguir. No te compres esos rollos mentales, te entrampan.

Saludos Juan Pablo!
Jorge Jorquera
www.jorgejorquera.cl